economia_digital

¿Que es la economia digital?

¿Qué es la economía digital?

Introducción

El mundo, tal y como lo conocemos, está en constante cambio, y uno de los motores fundamentales es la transformación digital. El corazón de la transformación digital no es el “unicornio” de Internet. Se trata de utilizar las últimas tecnologías para hacer lo que ya hacemos, pero mejor.

La economía mundial también está en plena transformación digital, y a un ritmo acelerado.

Una perspectiva historica de la economia digital

Para mucha gente, la economía digital se refiere a la economía que se produce en Internet, pero la economía digital es mucho más amplia que eso. La economía digital se refiere a la proliferación de la tecnología de la información (hardware, software, aplicaciones y comunicaciones) en todos los aspectos de la economía, incluyendo las operaciones internas de las empresas, gobiernos, organizaciones sin ánimo de lucro y otras organizaciones; las transacciones entre organizaciones; y las transacciones entre individuos y organizaciones como consumidores y ciudadanos.

Al igual que el desarrollo del acero barato y endurecido hace un siglo permitió la creación de muchas herramientas para impulsar el crecimiento económico, la tecnología de la información actual permite la creación de muchas herramientas para crear, manipular, organizar, transmitir, almacenar y procesar información en formato digital de nuevas maneras y a través de nuevas formas de organización (Cohen, Delong, Weber y Zysman, 2001).

La tecnología subyacente a la economía digital va mucho más allá de Internet y los ordenadores personales; las TI se incorporan a una gran variedad de productos tecnológicos como teléfonos móviles, dispositivos GPS, PDA, reproductores MP3 y cámaras digitales.

Las tecnologías de la información también están presentes en productos de consumo cotidiano, como lavadoras, coches y tarjetas de crédito, y en productos industriales, como máquinas-herramienta controladas por ordenador, láseres y robots. De hecho, en 2006, el 70 por ciento de los microprocesadores no estaban en los ordenadores, sino en los coches, aviones, televisores de alta definición y otros, proporcionando funcionalidad y conectividad digital. Estas herramientas informáticas están conectadas a una sólida y creciente red de comunicaciones inalámbricas y por cable. Además, la tecnología no es estática.

Cada vez es más barato, más rápido, mejor y más fácil de usar, y como demuestra la reciente aparición de YouTube, las empresas encuentran y amplían cada día nuevos usos para las TI. Como ha señalado un astuto observador de la economía digital, “en cualquier momento de las últimas cuatro décadas, un paso crítico en la traducción del potencial tecnológico en productividad económica ha sido cómo los usuarios de TI han descubierto cómo utilizar una potencia informática cada vez mayor y más barata para hacer cosas que antes eran imposibles. descubrir cómo utilizarla” (Cohen, Delong, Web). (Cohen, Delong, Weber y Zysman 2001) Catalogar siquiera una décima parte de las nuevas aplicaciones que están surgiendo hoy en día en una amplia gama de dominios y disciplinas de aplicación sería una tarea monumental.

¿Por qué las tecnologías de la información se han vuelto tan omnipresentes y fundamentales para el crecimiento y la innovación? Sin duda, muchos factores económicos, sociales y políticos han desempeñado un papel importante, pero, sencillamente, se debe a que el precio de las tecnologías de la información ha bajado, el rendimiento se ha disparado y la usabilidad ha mejorado considerablemente. Si sólo hubiera ocurrido una de ellas, la revolución digital habría sido papel mojado.

Si los precios hubieran bajado sin mejoras de rendimiento, el resultado habría sido una tecnología más barata pero menos eficaz. Si los precios no hubieran bajado pero el rendimiento hubiera aumentado, las TI se habrían vuelto demasiado caras para su uso en dispositivos y aplicaciones cotidianas. Si ambas cosas fueran así, pero la tecnología siguiera siendo difícil de usar, la adopción habría disminuido drásticamente. Afortunadamente, las tres cosas sucedieron.

La ley de Moore

En 1965, Gordon Moore, cofundador de Intel Corporation, observó que a medida que los transistores se hacían más pequeños, el número de transistores que podían caber en un circuito integrado aumentaba exponencialmente. Moore “retó” a la industria de los semiconductores a continuar este crecimiento exponencial. Cada duplicación del número de transistores requeriría innovación, inversión de capital y riesgo. En realidad, los resultados muestran que la potencia de cálculo de los chips se duplica cada 18 meses. Esta predicción se ha mantenido durante más de 40 años.

En 1978, el precio del procesador 086 de Intel era de 480 dólares por millón de instrucciones por segundo (MIPS); en 1985, el precio del procesador 386 había bajado a 50 dólares por MIPS; diez años más tarde, el Pentium Pro sólo costaba 4 dólares por MIPS.8 Esta tendencia puede observarse en el aumento del número de transistores de los procesadores Intel.

Este progreso exponencial ha continuado en muchas tecnologías informáticas básicas (memoria, procesadores, almacenamiento, sensores, pantallas, comunicaciones). El precio real de los servidores cayó alrededor de un 30% al año entre 1996 y 2001 (Van Reenen 2005). La capacidad de almacenamiento de los discos duros se ha duplicado cada 19 meses, y el coste de almacenar un megabyte de datos ha disminuido un 50% al año.

Como resultado, el coste de almacenar un megabyte de información ha pasado de 5.257 dólares en 1975 a 17, una tendencia que no ha parado desde entonces, y que con el aumento de potencia de procesamiento, haz hecho posible la digitalización masiva de nuestra sociedad.

¿Qué es la economía digital?

El término “economía digital” se ha utilizado por primera vez  en libro de  de Don Tapscott de 1995, The Digital Economy. Fue uno de los primeros libros en mostrar cómo Internet iba a cambiar la forma de hacer negocios.

Desde entonces, Internet se ha expandido hasta convertirse en un vasto universo en un tiempo récord. Cuarenta y cinco años después del “big bang” de la invención del microprocesador y veinte años después del “origen de la vida” de Internet, probablemente sólo estemos al principio de una curva evolutiva cuya trayectoria final aún se desconoce. En la actualidad, la mitad de la población mundial está en línea, un tercio utiliza las redes sociales y el 53% es móvil, con representación de todas las edades, razas, regiones y actitudes del planeta. La culminación de esta explosión de la conectividad de los consumidores es la economía digital. Este joven y dinámico ecosistema de 3 billones de dólares se basa en la infraestructura tecnológica, en dispositivos e interfaces cada vez más intuitivos, en vastas redes de audiencia, en medios publicitarios totalmente nuevos y en una oferta inagotable de contenidos.

Es la actividad económica que resulta de los miles de millones de conexiones diarias en línea entre personas, empresas, dispositivos, datos y procesos. La columna vertebral de la economía digital es la hiperconectividad. Esto significa que las personas, las organizaciones y las máquinas están cada vez más conectadas a través de Internet, las tecnologías móviles y la Internet de los objetos (IoT).

La economía digital se refiere a las actividades económicas que utilizan las comunicaciones electrónicas y las tecnologías digitales para proporcionar bienes y servicios. Los principales componentes de la economía digital son los siguientes.

  • Internet. Esto permite a las empresas ofrecer productos a la venta y a los consumidores buscar los productos que necesitan.
  • Correo electrónico. La comunicación electrónica permite una comunicación muy barata e instantánea en todo el mundo. Puede utilizarse para enviar información y solicitudes con gran rapidez.
  • Automatización digital. Las empresas pueden utilizar la capacidad de procesamiento de los ordenadores para tomar decisiones sobre los servicios, los precios y la forma de dirigirse a los consumidores.
  • Pagos digitales: tarjetas de crédito, Apple Pay, Google pay, Bitcoin, transferencias bancarias. La economía digital nos lleva a una sociedad sin dinero en efectivo.
  • Automatización. La economía digital se apoya cada vez más en la IA, el uso masivo de datos electrónicos y la tecnología automatizada.
  • Las redes sociales. En menor medida, los medios sociales son un aspecto de la economía digital. Personas que lo utilizan para compartir recomendaciones sobre su negocio.
Economia tradicionalEconomia digital
FabricasCentros de datos / Computación en la nube
TiendasSitio web
Anuncios en periódicos / Boca a bocaRedes sociales
TransportesVentas online – Descargas digitales
Bancos y cajerose-banking, fintech
Escuelas y libros de textoelearning, youtube, ebooks
Horario de trabajo fijo en instalaciones de empresaTeletrabajo
Activos físicosPosicionamiento web, imagen de marca
Inmobiliariasdominios y paginas web
Trabajo y capitalAutomatización, robotica, inteligencia artificial
Fuente: https://www.economicshelp.org/blog/164275/economics/the-digital-economy-pros-and-cons/

La economía tradicional se basa en tiendas físicas, bienes y pagos en efectivo. Con el tiempo, la economía tradicional ha adoptado aspectos de la economía digital, por ejemplo, las tiendas tradicionales que aceptan tarjetas de débito y luego venden en línea. A medida que la economía digital ha ido evolucionando, algunas empresas están prescindiendo por completo de la tienda física y vendiendo directamente a través de sitios web de comercio electrónico que entregan en el domicilio del cliente. Algunos servicios digitales ya no tienen productos físicos. Netflix y Spotify, por ejemplo, no necesitan productos físicos, sino que ofrecen todo su streaming a través de Internet.

Ejemplos de la economía digital

  • Airbnb: los turistas ya pueden reservar en línea. También ha permitido a los particulares alquilar sus casas y habitaciones a los turistas. Antes de la economía digital, esto no era práctico.
  • Amazon Marketplace/eBay.
  • Netflix – Permite a los consumidores comprar series de televisión y películas a través de Internet sin necesidad de un producto físico.
  • Sitios de comercio electrónico: venden libros electrónicos, ayuda empresarial, reseñas de negocios, por ejemplo.
  • Ventajas y desventajas de la economía digital

La economía digital está socavando y reconfigurando las nociones tradicionales de cómo se estructuran los negocios, cómo interactúan las empresas y cómo reciben los consumidores los servicios, la información y los bienes.


Como referido por el profesor Walter Brenner, de la Universidad de St. Gallen (Suiza), “el uso proactivo de los datos está cambiando los modelos de negocio, posibilitando nuevos productos y servicios, creando nuevos procesos, generando mayor valor y conduciendo a una nueva cultura de gestión”.

Recientemente, en TechCrunch, un sitio de noticias sobre la economía digital, se señaló que “Uber, la mayor empresa de taxis del mundo, no posee una flota de vehículos. Facebook, el propietario de los medios de comunicación más populares del mundo, no crea contenidos. Alibaba, el minorista más valioso, no posee inventario. Y Airbnb, el mayor proveedor de alojamiento del mundo, no posee ningún inmueble … Está ocurriendo algo interesante”.

¿Qué tienen estas empresas que les permite replantearse los límites tradicionales y las propuestas de valor de sus sectores? ¿Qué podemos aprender de estas jóvenes empresas para liderar la transformación digital de nuestra industria? ¿Cómo se adaptarán a la nueva fluidez de los roles tradicionales?
Hay cuatro áreas fundamentales de la transformación digital que son críticas para el éxito empresarial en la economía digital

El futuro del trabajo


La gente trabaja regularmente en diferentes oficinas, en casa o en la cafetería local. Aunque el lugar de trabajo ha cambiado, todo el mundo sigue esperando el mismo nivel de conectividad que experimenta en una oficina física. Con la llegada de esta empresa global y flexible, las organizaciones necesitan gestionar un ecosistema dinámico de talento y habilitar la próxima generación de procesos empresariales digitales que resulten eficaces incluso cuando estén distribuidos en diferentes lugares y zonas horarias.


Experiencia del cliente


En la economía digital, todos los clientes -tanto de empresa a empresa como de empresa a consumidor- quieren interactuar con las empresas cuando y donde quieran y de la forma que les resulte más conveniente. Además, los clientes quieren relacionarse con las marcas a través de experiencias fluidas, multicanal, directas, contextuales y personalizadas.

Redes digitales de suministro


Se prevé que la clase media mundial se triplique de aquí a 2030, pero aumenta la presión sobre los recursos empresariales esenciales que crecen a un ritmo de 1,5 veces. La respuesta a esta discrepancia radica en cómo las empresas pueden compartir datos de forma segura y en tiempo real para garantizar el éxito de las aplicaciones comerciales de nueva generación.

La digitalización de todo está creando nuevas redes digitales inteligentes que cambiarán fundamentalmente la forma de gestionar, optimizar, compartir y desplegar el comercio.

El Internet de los objetos (IoT).


Como el precio de los sensores sigue bajando, estamos en la cúspide de una era en la que todo -personas, empresas, dispositivos y procesos- estará conectado. A medida que el mundo físico y el digital se fusionen, todos los activos pasarán al ámbito digital, donde dominará el software.

Cuando las empresas son capaces de inventariar sus activos físicos y digitales en cualquier momento, pueden operar con una precisión que antes era inimaginable, allanando el camino hacia la empresa ajustada definitiva. No es sólo un diferenciador “agradable de tener”, sino que será un elemento imprescindible para cualquier empresa digital en los próximos dos años.

¿Cual es el valor de la economia digital?

Es un nuevo paradigma que :

  • Ha sacudido una industria obsoleta y ha creado una totalmente nueva.
  • Ha dado un vuelco a la forma en que se construyen las marcas.
  • ha cambiado la forma como nos relacionamos
  • ha cambiado la forma como compramos
  • ha cambiado la forma como nos entretenemos e informamos.

Esto ha planteado un dilema único a una generación de jóvenes adultos conocida como los venerados Millennials. Se ha convertido en un tema de primer orden en las salas de juntas de las industrias de todo el mundo.

No es de extrañar que pocos temas hayan generado tantos análisis, opiniones y comentarios como el “digital”. Una búsqueda rápida de “economía digital” en Google arrojó más de 48 millones de resultados, desde iniciativas del MIT sobre la economía digital hasta documentos políticos y artículos de Wikipedia. Se trata, en efecto, de un vasto universo.

Como en todo, también en la economía y los modelos de negocio, es importante hablar de su volumen de facturación para entender cual es el impacto que tiene en el PIB global.

La economía digital a dia de hoy se puede cuantificar en aproximadamente 3 mil millones de dólares. Para ponerlo en perspectiva, eso es aproximadamente el 30% de de todas las empresas que cotizan en S&P 500, seis veces el déficit comercial anual de Estados Unidos, o más que el PIB del Reino Unido. Y todo este valor se ha creado en los últimos 20 años, con la llegada de Internet.

Estamos consolidando el valor a una velocidad récord; llegar a medio billón en menos de 20 años es un logro muy impresionante. Esto significa que todos los miembros de la economía digital eran una startup hace 20 años. Pero igual de interesante es la rapidez con la que se ha pasado de la puesta en marcha a la integración del valor. Puede que la economía digital esté aún en pañales, pero ya hay nueve empresas que representan el 90% de los ingresos y beneficios: Apple, Google, Facebook, Amazon , Microsoft y los cuatro gigantes digitales chinos. Todos los demás de los que habrás oído hablar (por ejemplo, Yahoo, Twitter, eBay, Snapchat, Pinterest, Uber, etc.) representan poco más del 10% de esta economía.

geolocalizacion de la economia digital
https://www.nationthailand.com/business/30375840

Hay una burbuja en alguna parte. Una rápida comparación de la capitalización bursátil, los ingresos y los beneficios de explotación de las 25 mayores empresas digitales revela algunos datos clave. Los dispositivos e interfaces generan la mayor parte de los beneficios, pero sólo representan algo más de un tercio del valor, la búsqueda genera unos ingresos decentes, mientras que los medios sociales y el comercio electrónico tienen un rendimiento inferior al de sus valoraciones actuales. Por último, los contenidos, por mucho alcance e influencia que tengan, no son más que un parpadeo en el radar de esta industria.

Algunas ventajas de la economía digital

  • Mayor información. Internet ha proporcionado a los consumidores más información y opciones. Por ejemplo, es fácil comparar los precios entre las empresas. También pone la información al alcance de la mano. Esto es especialmente importante para los turistas que van de vacaciones. Antes de la economía digital, quizá no era posible encontrar el precio de un hotel o el horario de un autobús.
  • Ahorra tiempo. Antes, si necesitabas material de oficina, tenías que ir a la ciudad a comprarlo. Ahora puede hacer un pedido por Internet y se lo entregarán al día siguiente. Esto ahorra a su empresa costes de mano de obra.
  • Reducción de costes. Una empresa puede ahorrarse el alquiler de costosos edificios si realiza la mayor parte de sus actividades por Internet. La economía digital permite a las empresas eliminar partes de la cadena de venta al por menor y enviar productos personalizados directamente desde una fábrica o almacén a las personas, en lugar de hacerlo a través de una tienda. Esto permite reducir los costes y los precios.
  • Personalización. La economía digital permite una mayor personalización de la que sería posible en la economía tradicional. Por ejemplo, mientras que las tiendas tradicionales sólo pueden almacenar un número determinado de colores y tamaños, la economía digital permite a los consumidores elegir los colores y tamaños que desean y crear productos personalizados, como las impresoras 3D. Por ejemplo, ropa personalizada de una talla y un color específicos para satisfacer las preferencias individuales.
  • Reducir las barreras de entrada. En algunos mercados, algunos aspectos de la economía digital facilitan la entrada de nuevas empresas en el mercado. Si un emprendedor tiene una idea innovadora que se hace viral, puede crear un nuevo producto que desafíe a las empresas tradicionales. La economía digital ha creado muchos servicios nuevos que antes eran impensables, desde la entrega de comestibles en línea hasta las aplicaciones de citas.
  • Genera datos críticos que pueden aportar nuevos conocimientos. La producción masiva de datos puede ayudar a informar a los gobiernos y a las organizaciones benéficas sobre lo que ocurre en la economía. Por ejemplo, en el seguimiento de la propagación del COVID-19, una aplicación móvil podría mostrar dónde están surgiendo los focos locales.
  • Beneficios para los países en desarrollo. La economía digital también ofrece oportunidades a los países en desarrollo. Por ejemplo, los programadores informáticos de la India pueden comprar fácilmente a sus homólogos occidentales, lo que genera nuevas oportunidades de trabajo y mayores ingresos en la India.
  • La gente podrá trabajar desde casa. La economía digital ha demostrado ser una gran baza durante el cierre de la COVID. Sin la tecnología digital, el descenso de la actividad económica habría sido aún mayor. La economía digital ha permitido a las personas trabajar desde casa y tener más flexibilidad en los horarios de trabajo (esto puede convenir a los padres con hijos). Trabajar desde casa puede reducir el contacto con el virus y la propagación de la infección. También ayuda a reducir la congestión del tráfico y la contaminación.


Algunos problemas de la economía digital

  • El poder del monopolio. A pesar del potencial de las nuevas empresas, muchos aspectos de la economía digital han sido dominados por empresas con poder de monopolio. Por ejemplo, Amazon ha acaparado el mercado de las ventas en línea, lo que significa que muchas empresas tienen que pasar por el mercado de Amazon para llegar a los consumidores que habitualmente visitan Amazon. Del mismo modo, Google y Facebook han conseguido una gran lealtad de marca y cuota de mercado en sus respectivos mercados. Esto ha hecho que algunos gigantes tecnológicos sean muy rentables. Google, con su poder de monopolio, puede cobrar precios elevados por la publicidad en línea, y Amazon tiene el poder de mercado para desplazar a las librerías tradicionales.
  • Menos comunidad. Una librería tradicional puede servir de punto de referencia para la comunidad local. Puede ofrecer eventos y firmas de libros y permitir que la gente disfrute de la experiencia de hojear libros físicos. A medida que las alternativas digitales socavan las tiendas tradicionales, las librerías de toda la vida se ven abocadas a la quiebra. Los libros pueden ser más baratos, pero estamos perdiendo la interacción física entre el vendedor y el comprador que solía ser un aspecto importante de la experiencia de compra.
  • La naturaleza adictiva de la tecnología. En teoría, Internet puede ahorrar tiempo, por ejemplo, encontrar un horario de autobús es mucho más fácil con Internet que con una copia en papel, pero este ahorro de tiempo puede verse compensado por el tiempo que pasamos revisando Facebook, Twitter, buscando en Internet También es una gran manera de aprender más sobre el mundo. La gran cantidad de información también puede hacer que nos ahoguemos en ella y perdamos de vista lo que realmente necesitamos. Tener muchas opciones no siempre conduce a buenos resultados. Ante una multitud de resultados, se tarda más en tomar una decisión y es más fácil dejarla para más tarde.
  • Cuestiones de privacidad. La recopilación y utilización de datos se ha convertido en un gran negocio. Facebook recopila enormes cantidades de datos sobre sus usuarios que pueden ser comprados por intereses políticos y utilizados para ofrecer anuncios políticos muy específicos a sus usuarios.
  • Elusión de la legislación laboral. La economía digital ha creado una tendencia a utilizar trabajadores autónomos que no están protegidos por la misma legislación laboral. Por ejemplo, los repartidores de Deliveroo y los conductores de Uber suelen tener contratos de cero horas. Esto permite a las empresas reducir los costes laborales y tener más flexibilidad, pero puede dejar a los trabajadores sin salario ni protección por despido.
  • Los medios de comunicación social llevan a un mayor contenido gráfico. El anonimato y el aislamiento de las redes sociales han aumentado la tendencia a publicar ataques personales, teorías conspirativas o imágenes violentas/sexuales. La economía digital ha permitido la proliferación de contenidos que socavan el bienestar humano.
  • Patrones de perturbación. Las economías siempre se han enfrentado a las perturbaciones de las nuevas tecnologías, desde la época de los luditas hasta la cadena de montaje. Pero la economía digital está acelerando el ritmo de los cambios y dejando fuera de juego a muchas empresas tradicionales (minoristas de la calle). El aumento de la IA podría amenazar toda una serie de nuevos puestos de trabajo en el sector de los servicios. En teoría, la nueva tecnología provocará cambios en las pautas de actividad, pero sin que aumente el desempleo general. Sin embargo, el ritmo de la digitalización podría provocar un desempleo estructural, ya que algunos trabajadores no cualificados son desplazados cada vez más por trabajadores cualificados. Esto, unido al poder de monopolio de las grandes empresas tecnológicas, podría aumentar la desigualdad social y conducir a la exclusión y la injusticia.
  • Beneficios para los países en desarrollo. El digital , que la economía digital significa “soluciones verdes”. Los centros de datos consumen electricidad y emiten CO2. En Estados Unidos, los centros de datos representaron alrededor del 2% del consumo de electricidad en 2014. (Enlace) Un coste potencial mayor es la forma en que la economía digital promueve una cultura de “usar y tirar”. La obsolescencia programada de los teléfonos móviles y los ordenadores, por ejemplo, es la forma en que la economía digital promueve una cultura de “usar y tirar”.